
El Sagrado Corán establece dos tip os de derechos fundamentales: Haqooq-ul-Al-lah (los derechos deDios), y Haqooq-ul-Ibaad (los derechos de los siervos de Dios). Los Servicios Sociales La comunidad musulmana está obligada a servir a los demás colectivamente mediante la erradicación de la pobreza, el analfabetismo, la delincuencia y las enfermedades. El Sagrado Corán persuade esclavos, para aquellos que tienen deudas, y para la causa de Al-lah y para el viajero: he aquí una orden de Al-lah. Y Al- lah es Omnisciente, Sabio” (6). El Sagrado Corán ordena dar limosna para la purificación de los entran dentro de la corazones categoría Coránica de Haqooq-ul-Ibad el cumplimiento de los derechos humanos.
El objetivo final del Sagrado Corán es Establecer una hermandad universal en pie de igualdad Además, durante el Hall, el Sadaqah es una expiación obligatoria para que las personas con incapacidad física puedan realizar alguna de las prácticas religiosas entre personas Alimentar a los pertenecientes a todas las etnias, lenguas, territorios geográficos y culturas. Servir a los demás por amor desinteresado, compasión y simpatía se recompensa con la más alta recompensa espiritual en esta vida pobres es una expiación para aquellos a los que no les resulta fácil ayunar durante el mes del Ramadán (9). A los ricos se les insta a ser moderados en el consumo personal de alimentos y bebidas y en la otra. Los servicios sociales son, según el Sagrado Corán, una parte esencial de la adoración de Dios y una gran medio para ganar el amor de Dios.
El Sagrado Corán enseña que los Servicios Sociales han de llevarse a cabo no sólo por personas individuales, sino también mediante esfuerzos colectivos de la comunidad. Se pide a las personas servir a los demás de acuerdo con sus lazos naturales cercanos padres, cónyuges, hijos, parientes, amigos y vecinos. Además, el Sagrado Corán alienta la formación de las organizaciones para actos caritativos, la promoción de la educación, el asesoramiento de la comunidad y lasolución de disputas a nivel nacional e internacional (1).
Es responsabilidad de la comunidad ayudar financieramente a cualquier persona sin fuente de ingresos, incluidos los huérfanos, las viudas y los refugiados. a los creyentes a que promuevan el bien y a que se abstengan de cometer actos malvados y ofensivos hacia los demás (2). “Que haya entre vosotros un grupo dehombres que inviten a la bondad, imponga la justicia y prohíba la maldad. Ellos serán los bienaventurados” (3). “Sois el mejor pueblo, exaltado para el beneficio de la humanidad” (4). Un individuo puede realizar el servicio social mediante el empleo de su talento, tiempo y dinero. Privar a las personas, siquiera de pequeños beneficios es condenado por el Sagrado Corán (5). Ofrecer el Sadaqat (ofrendas voluntarias/ limosnas/ caridad), es algo que ordena el Sagrado Corán, y sus destinatarios están claramente identificados: “El Sadaqat es solo para los pobres y necesitados, para los empleados en relación con ellos (para su recaudación y desembolso), y para aquellos cuyos corazones deben reconciliase, para la liberación de los para que puedan ahorrar dinero y dedicarlo a los menos afortunados (10).
Se anima a ofrecer Sadaqat también en numerosas ocasiones durante la vida para celebrar acontecimientos felices y otras ceremonias, o para evitar el sufrimiento. También, los fondos de caridad se recaudan y distribuyen entre los necesitados en la celebración de ambas festividades de Eid, a saber, Sadaqah al- Fitr o Zaqat al- Fitr. Dar con benevolencia es fundamental en el Islam, y su significado puede ser determinado por el hecho de que en el comienzo del Sagrado Corán se menciona como el distintivo de los que desean alcanzar el éxito en la vida (11).
El Zaqat se recolecta de los musulmanes para el bienestar de la comunidad en general. Es una institución organizada, un pilar del Islam. “Y observad la Oración y pagad el Z a q a t, y todo el bien que hayáis practicado antes por vosotros mismos, lo encontrareis con Al Siddiq (rz) mantuvo la misma política en su época de Califato. Sin embargo, durante el Califato de Hazrat Umar ibn al-Khatab (rz) la expansión árabe aumentó enormemente, incluyendo a Palestina,Siria, Egipto, Iraq, Irán y Turquía. Este factor de crecimiento territorial provocó un rápido incremento de los ingresos Estatales. Hazrat Umar, con el asesoramiento de los demás eminentes compañeros del Profeta, estableció una Tesorería Pública (Baetul Mal) en Medina y otras localidades centrales y provinciales (14).
La puesta en marcha de una justicia estricta (15) fue la piedra angular del nuevo Estado Islámico. El Profeta había dicho, “las naciones han acabado teniendo un mal final por conceder favores a la gente de alto rango, mientras se ejercía una dura presión sobre la gente común” (16). Por consiguiente, el bienestar del público sobre la base de la justicia, fue aplicado en todos los niveles posibles.Al-lah; En verdad, Al-lah ve todo lo que hacéis” (12). El término Zaqat se deriva de zaqa, que significa purificación y progreso conseguido por la bendición Divina. En el Sagrado Corán, el pago del Zaqat es ordenado en casi treinta ocasiones, junto con el ofrecimiento de las oraciones (13).
El Zaqat no es como un impuesto que recauda el gobierno atendiendo a las ganancias y pagado por el pueblo a regañadientes. El Zaqat es un acto de purificación espiritual ofrecido por el sentimiento de amor y compasión hacia los menos afortunados. Se recauda para el bien general, en una tasa uniforme del dos y medio por ciento de los ahorros de una persona, es decir, de la riqueza acumulada que no está en circulación. Aquellos agricultores que posean un cierto número de ganado están obligados a ofrecer algunos animales como Zaqat. Para el bien de la gente, el Sagrado Corán enseña que deben ser elegidos aquellos funcionarios que sean honestos, confiables y capaces de ofrecer los servicios necesarios.
Es deber de los elegidos o de los administradores designados proporcionar comida, refugio, ropa, trabajo, facilidades de transporte, justicia y otras necesidades humanas básicas en general. Basado en los principios benevolentes establecidos por el Sagrado Corán, un sistema elaborado del bienestar fue desarrollado en la historia reciente del Islam. Además de la recolección y el desembolso del Sadaqat y el Zaqat, los ingresos derivados de la tierra (Jarall), los impuestos a la importación (Ushur) y a los botines de guerra (Mal-e-ghanimat ), fueron instaurados para mejorar las condiciones económicas de los necesitados y de quienes tenían derecho a los mismos. Los súbditos no musulmanes, que no estaban obligados desde el punto de vista religioso a tomar parte en el pago de Sadaqah y el Zaqat, debían pagar un impuesto llamado Jiziya.
Los productos agrícolas también se aceptaban como sustitutivos del dinero en efectivo. En los países conquistados, los ocupantes no musulmanes de tierras agrícolas, no fueron desposeídos de sus tierras, y de este modo se evitó una de las principales causas de la pobreza. Para erradicar la pobreza, se incrementó la productividad agrícola cultivando las tierras que antes no lo estaban.
Durante la vida del Profeta Muhammad (que la paz y bendiciones de Al-lah sean sobre el) todos los ingresos percibidos por el Estado fueron inmediatamente distribuidos entre las personas necesitadas. Hazrat Abu Bakr El Sagrado Corán afirma que Dios es el C r e a d o r d e t o d o (17), y e l P r o f e t a Muhammad (la paz y bendiciones de Al- lah sean sobre el) ha sido enviado como Misericordia para toda la Humanidad (18). Él fue el Sagrado Corán personificado. Defendió los derechos de los pobres, huérfanos, viudas, enfermos, esclavos y vecinos. Sus Compañeros (que Al-lah este complacido con todos ellos), emplearon todos sus esfuerzos para poner en práctica los principios Coránicos y la Sunnah del Profeta y de hecho cumplieron con el Haqooq-ul-ibad en la mayor medida posible, y de este modo fue creado un sistema de bienestar inigualable cuyo objetivo era cumplir con todos los servicios sociales de vital importancia. Traducido al español por Muslim Sunrise, Otoño 2008. Escrito por: Imam Mubasher Ahmad
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(13). e.g., 2:44; 2:84; 2:111; 2:278; 4:78; 5:13; 9:11; 9:18;
31:5; 73:21; 98:6.
(14). Al-Farooq, Life of Umar the Great by Shibli Numani.
(15). 4:136
(16). Bukhari, Kitab al-Hadud.
(17). 1:3
(18). 21:108