Una  de  las  ideas  revolucionarias sacadas  a  la  luz  por  el  fundador de   la   Comunidad  Musulmana Ahmadía, Hazrat Mirza Ghulam Ahmad, es que Jesucristo no murió en la cruz. Esto   supuso   un desafío  para  muchos de  los  cimientos  del Judaísmo y el Cristianismo. En pocas   palabras,   si Jesús  no  murió  en  la cruz, no podía ser un falso   profeta.   Esto obligaría a los judíos a reconsiderar a Jesús como el Mesías que  están  esperando, y pone en peligro el concepto Cristiano de la salvación. Según sus revelaciones, Ahmad afirmó   que   tras   la crucifixión, Jesús viajó a la India, donde fue finalmente enterrado.  De  hecho, indicó  que  su  tumba se encuentra e    S r i n a g a r, e n Cachemira. Ahmad explicó  que  fuentes externas e independientes apoyaban  su  teoría. Las  pruebas  que  citó incluían   la   Biblia, libros   de   historia, textos   médicos,   y escrituras   budistas hindúes. A continuación  se  ofrecen  extractos  de  sus escrituras. En  el  primer  capítulo  del  libro  Jesús en la India, Ahmad basa su testimonio en la misma Biblia:

“Nótese,  que  aunque  los  Cristianos piensan que Jesús (la paz sea con él) fue al  cielo  tras  su  detención  por  la  traición de  Judas    Iscariote,  y  su  crucifixión  y resurrección  en  la  Biblia,  aparece  que esta   creencia   es   totalmente   errónea. Mateo (12:40) dice que de la misma manera que  Jonás  estuvo  tres  días  y  tres  noches en el vientre del pez, el Hijo del Hombre estaría  tres  días  y  tres  noches  en  las entrañas  de  la  tierra.  Ahora  bien,  está claro que Jonás no murió en el vientre del pez; a lo sumo, lo que ocurrió fue que se desvaneció  o  desmayó.

Los libros sagrados de Dios dan testimonio de que Jonás, por la gracia de Dios, permaneció  vivo  en  el  vientre  del  pez,  y salió  con  vida;  y  al    final,  su  pueblo  le aceptó.  Entonces,  si   Jesús  (la  paz  sea con   él)   realmente hubiera  muerto  en  el vientre   del   ‘pez’, ¿qué  semejanza habría entre   un hombre muerto y uno que estuviera vivo, y cómo  puede compararse  un  ser vivo  a  uno muerto? La  verdad  aquí  es, que  como  Jesús  era un  verdadero profeta y  como  sabía   que Dios,   de   quien   era querido,  le  salvaría de  cualquier  muerte abominable, hizo una profecía  en  forma  de parábola,   revelada por  Dios,  en  la  que dio a entender que no moriría en la cruz, ni entregaría su alma en el  madero  maldito; por el contrario, igual que  el  profeta  Jonás, solo    pasaría  por  un estado   de desvanecimiento.  En la  misma  parábola, Jesús  insinuó también  que  saldría de  las  entrañas  de  la tierra y se uniría con su pueblo  y, tal como sucedió  con  Jonás,    sería   honrado   por ellos.  Por  lo  tanto, esta profecía también se  cumplió;  porque  Jesús  salió  de  las entrañas de la tierra y se dirigió hacia las tribus  que  vivían  en  los  países  del  Este, Cachemira,  Tibet,  etc,  A  saber,  las  diez tribus  Israelitas,  que  721  años  antes  del nacimiento  de  Jesucristo,  fueron  hechas prisioneras  en  Samaria  por  Salmanasar, Rey   de   Asiria,   y   llevadas   con   él.

Finalmente, estas tribus llegaron a la India y se establecieron en varias partes del país.”

Ahmad también señala la importancia de   aquellos   incidentes   que   parecen interesantes, pero que pueden ser pasados  por  alto  y  considerados  como irrelevantes. Explica el papel del sueño de

la  mujer  de  Pilatos,  la  duración  limitada de  la  crucifixión,  la  exención  de  romper las  piernas  de  Jesucristo,  la  herida  de  la lanza  de  la  que  fluía  sangre  y  agua,  y  el levantamiento  de  los   santos   de   sus tumbas. Estos fueron los eventos secuenciales del plan de Dios para salvar a Su mensajero Jesús de los planes de sus enemigos.

Textos Médicos

Ahmad  también  cita,  en  el  capítulo tres,  pruebas  de  textos  médicos: “Una prueba de gran valor, en relación a  la  huída  de  Jesucristo  de  la  Cruz,  que nadie   puede   dejar   de   admitir,   es   un preparado médico conocido como Marham-i-Isa  o  el  ‘ungüento  de  Jesús’, documentado  en cientos de libros médicos. Algunos  de  estos  libros  fueron recopilados  por  cristianos,  otros  por Magos  o  judíos,  otros  por  musulmanes. En   muchos   casos   se   trata   de   libros bastante antiguos. Los estudios realizados  indican  que  al  comienzo, la preparación  llegó  a  conocerse  como  una   tradición  oral  entre  los  cientos  de  miles de   personas.   Es   entonces   cuando   lo documentaron.  Al  principio,  en  tiempos de  Jesús,  poco  después  del  suceso  de  la Cruz,  se  recopiló  una  obra  farmacéutica en  latín,  en  la  que  se  mencionaba  este preparado junto con la afirmación de que había  sido  dispuesto  para  las  heridas  de Jesús. 

Posteriormente,  este  trabajo  ha sido traducido a varios idiomas, hasta que en  tiempos  de  Mamun-al-Rashid,  fue traducido al árabe. Además, es un extraño resultado  de  la  intervención  divina,  que ilustres médicos de todas las religiones  Cristiana,  Judía  y  Musulmana-  todos hayan mencionado este preparado en sus libros,  indicando  que  fue  elaborado  para Jesús  por  sus  discípulos.  Un  estudio  de los libros de farmacología revela que este  preparado es muy útil en caso de lesiones producidas por golpes caídas, deteniendo   de   inmediato  el  flujo   de sangre;  y  puesto  que  también  contiene ‘mirra’, la herida permanece aséptica. El  ungüento  también  es  útil  en  la  peste; es bueno para los forúnculos y todo tipo de  úlceras.”  Escrituras  Budistas  En  el capítulo   cuarto,  Ahmad   muestra   las sorprendentes   similitudes   entre   las enseñanzas  Budistas  y  Cristianas: “…existe una gran semejanza entre la enseñanza moral de Buda y la de Jesús, y para  los  que  están  familiarizados  con ambas,  este  hecho  se  ha  convertido  en algo  sorprendente.  Por  ejemplo,  los Evangelios  dicen:  “no  cedas  al  Diablo, ama  a  tu  enemigo,  vive  en  la  pobreza,   evita el orgullo y la mentira y la codicia”. Encontramos    lo    mismo  en  las enseñanzas  de  Buda.  Es  más,   la enseñanza budista pone mayor énfasis en ella, tanto es así que incluso el asesinato de hormigas o insectos se han declarado como  pecado.  El  principio  relevante  del Budismo es: simpatía para todo el mundo; la  búsqueda  del  bienestar  de  toda  la humanidad,  y  de  todos  los  animales;  el fomento del espíritu de unidad y el amor mutuo. Lo mismo que en las enseñanzas del  Evangelio. 

Una  vez  más,  igual  que Jesucristo   envió   a   sus   discípulos   a diferentes países, también lo hizo Buda. En Budismo, obra de Sir Monier Monier Williams,  encontramos  que  Buda   envió a  sus  discípulos  a  predicar, diciéndoles: “Id  y  recorrer  todos  los  sitios,  por compasión,  para  el  bienestar  de  los dioses  y  los  hombres.  Id  en  diferentes direcciones.   Predicad   la   doctrina (Dharham), saludable (Kalayana) desde sus  orígenes,  en  su  espíritu  (artha)  y  en sus escrituras (vyanjana). Anunciad una vida de moderación, castidad y celibato (Drahmacariyam).  Yo  también  iré  a predicar  esta  doctrina’  (Mahavagga1.11.1).  Buda  fue  a  Benarés,  e  hizo muchos  milagros  en  este  territorio; pronunció  un  admirable  sermón  sobre una colina, al igual que Jesús pronunció su  sermón  en  el  monte.  Una  vez  más,  el mismo libro indica que Buda predicó en su  mayor  parte  con  parábolas;  explicó las cuestiones espirituales por medio de analogías  físicas.”

En Busca de los Israelitas

Ahmad señaló que la misión de Jesús era predicar a las Ovejas Perdidas de Israel. Él era su “pastor”, quien les reuniría, pues  se  habían  perdido  tanto  espiritual como   geográficamente.    De    forma espiritual, necesitaban de su orientación;  y  en  cuanto  a   geografía,    estaban dispersos  por  Siria,  Irán,  Afganistán  y Cachemira. Maulana  J.D.  Shams  cita varias obras históricas en su libro ¿Dónde murió Jesús?:

“Investigaciones  recientes  muestran que  los  afganos,  cachemires  y  los  Beni Israel  de  Bombay  son  descendientes  de Israel…Podemos leer en la Enciclopedia Judía sobre las tribus: “Abraham Farissol identifica el rio Ganges con el rio Goxan, y  asume  que  los  Beni  Israel  de  la  India son  descendientes  de  las  Diez  Tribus Perdidas.”   …   Según  sus  tradiciones nativas,  los    afganos    también  son identificados    con    las    Diez    Tribus Perdidas.  Declaran  que  Nabucodonosor les  desterró  a  las  montañas  de  Ghor, desde  donde mantuvieron correspondencia   con   los   Judíos   de Arabia: posteriormente se convirtieron en musulmanes  (Malcolm,  Historia  de  Per- sia, 11,596, Londres, 1815).

 Los afganos se hacen llamar ‘Beni Israel’ y se dice que tienen un aspecto notoriamente judío. La mayoría  de  los  escritores  musulmanes afirman su ascendencia Israelita. G. Moor, en su obra Las Tribus Perdidas, pags. 143-160, Londres, 1886, también identifica a los Afganos con las Diez Tribus.” (Página83)

¿Dónde  murió  Jesús?  Provocó  unagran conmoción en el Reino Unido, donde   se  publicó  por  primera  vez  en  1945.  Al igual que la anterior publicación de Jesús en la I n d i a, este   libro expone cientos de   confesiones   de   cristianos   poco convencidos   que   no   conocían   otrasalternativas.  Desde  entonces,  se  le  ha prestado  una  considerable  atención  y credibilidad  a  la  teoría  de  Su  Santidad Mirza Ghulam Ahmad, acerca de que Jesús sobrevivió  a  la  crucifixión,  que  viajó  a oriente para predicar a los Israelitas, y que fue enterrado en Cachemira.

Invitamos   a   nuestros   lectores   a investigar  estos  libros,  Jesús  en  la  India y  ¿Dónde  murió  Jesús?,  y  otros  muchos desde nuestro sitio web: www.islamahmadia.com

Escrito por: Muslim Sunrise Staff.

Publicaciones Similares